¿Cómo funcionan los masajes en la oficina? Todo lo que necesitás saber antes de contratarlos
Si nunca implementaste masajes corporativos en tu empresa, es normal tener dudas prácticas. ¿Cómo se organiza? ¿Hace falta un espacio especial? ¿Los colaboradores se tienen que desvestir? ¿Cuánto tiempo lleva?
Estas son las preguntas que nos hacen casi siempre antes de contratarnos. Acá las respondemos todas.
¿En silla o en camilla?
Hay dos modalidades principales, pero nosotros trabajamos en sillas.
Masaje en silla ergonómica: El colaborador se sienta en una silla especial (similar a un asiento de motocicleta, con soporte para el pecho y la frente) y el masajista trabaja espalda, cuello, hombros, brazos y manos. Duración: 10 a 20 minutos. No requiere desvestirse. Es la opción más práctica para el entorno laboral cotidiano. Requiere un espacio con algo de privacidad (una sala pequeña alcanza).
¿Qué espacio se necesita?
Para la silla ergonómica: alcanza con 2m² por estación. Se puede montar en cualquier espacio libre de la oficina: lo ideal es una sala de reuniones.
No hace falta nada especial: ni pisos especiales, ni música ambiental. Los profesionales llegan con todo el equipamiento necesario.
¿Se tienen que desvestir los colaboradores?
En el masaje en silla: no. Se trabaja sobre la ropa, con la persona vestida tal como llega al trabajo.
¿Cuánto tiempo se destina de la jornada laboral?
Para sesiones en silla puede ser de 15, 20 o 30 minutos, el tiempo total que cada colaborador “pierde” de su jornada es mínimo.
La recomendación es incorporarlo como parte de la jornada y no como algo que se hace “si sobra tiempo”. Cuando está agendado, se sostiene.
¿Con qué frecuencia conviene hacerlo?
Una vez por mes es el mínimo para empezar a ver resultados. Dos veces por mes es el punto óptimo para la mayoría de las empresas. Una vez por semana es lo ideal para equipos de alta presión.
La frecuencia también depende del presupuesto y la cantidad de colaboradores, claro. Lo importante es que sea regular —no una vez y ya está.
¿Los colaboradores lo usan voluntariamente?
Sí, siempre es voluntario. Nadie está obligado a recibir un masaje. En la práctica, la participación suele ser muy alta desde la primera sesión —especialmente cuando los primeros en participar cuentan cómo se sintieron.
En empresas donde hay algún colaborador reticente al principio, suele ser cuestión de tiempo: cuando ven que sus compañeros salen de la sesión más relajados y con mejor cara, la curiosidad vence.
¿Cómo se organiza la agenda?
Dependiendo del tamaño del equipo y la frecuencia, hay distintos modelos. En Relax in Company nos encargamos de toda la coordinación: desde definir el cronograma hasta gestionar los turnos con los colaboradores. El área de RRHH solo tiene que facilitar el espacio y comunicar el beneficio.
¿Quedó alguna pregunta sin responder? Escribinos y te respondemos con gusto.
